16 EL LAZARILLO DE CIEGOS CAMINANTES queso de Paria, que regularmente es muy salado, dan mo¬ tivo б que se apure la bota y que estos esforzados cami¬ nantes se echen б dormir en tierras calientes, bajo de las ramadas, y en las frнas, sin otro abrigo que el de una saba¬ na y manta para cubrir sus cuerpos. Si los mйdicos fueran como algunos los pintan, no usa¬ ran de otro recetario para promover sus intereses y los de sus inquilinos los boticarios, б que tambiйn pudieran con¬ currir al fin los secores pбrrocos con alguna gratificaciyn. Es muy raro el pasajero que llega б esta capital por la costa de Arequipa que no contribuya б la facultad mй¬ dica y botбnica.
Los de valles son mбs econymicos porque se aplican mбs al mйtodo serrano, y aunque comen el ca¬ brнo, le pujan en el camino y llegan б esta capital sin la necesidad de pagar lanzas y media annata б mйdicos, ci¬ rujanos y boticarios; y los secores pбrrocos de esta capital no hacen concepto de los derechos de cruz alta y sepul¬ tura, por lo que los cancheros no tienen otro recurso que el de las promesas de misas que hicieron por el feliz trбn¬ sito de los formidables rнos. Los serranos, hablo de los mestizos, son muy hбbiles en picardнas y ruindades que los de la costa.
Uno de aquйllos, que llegy de refresco, pasy con dos compaceros б un con¬ vento de monjas de los mбs regulares que hay en esta ca¬ pital, y llamando б la madre superiora, sea priora, aba¬ desa у condesa, le dijo en el locutorio, que habнa ofrecido б un convento observante hacer una limosna de mil car¬ neros de la gran partida que traнa de Pasco y Jauja. La buena presidenta, у priora, agradeciy la preferencia que hacнa б su comunidad y por pronta providencia les sacy una mesa de manjares, y cada cofrade tomy una docena al uso de la sierra. La buena madre los convidy al dнa siguiente