Panasonic — El lazarillo de ciegos caminantes desde Buenos Aires hasta ...

El visitador, teniendo presente lo que respondiy otro eru¬ dito de Francia, le apury para que dijese su nombre, y sin titubear dijo que habнa sido el S. Carlos II. De su paнs no diy mбs noticia que de siete б ocho leguas en torno, y todas tan imperfectas y trastornadas, que parecнan delirios у sue¬ cos de hombres despiertos. PROLOGO 19 Iba б proseguir con mi prylogo б tiempo que al visitador se le antojy leerle, quien me dijo que estaba muy corres¬ pondiente б la obra, pero que si le alargaba mбs, se dirнa de йl: Que el arquitecto es falto de juicio, Cuando el portal es mayor que el edificio. O que es semejante б: Casa rural de la montaca. Magnнfica portada y adentro una cabaca.

No creo, secor don Alonso, que mi prylogo merezca esta censura, porque la casa es bien dilatada y grande, б lo que me respondiy: Non quia magna bona, sed quia bona magna. Hice mal juicio del latнn, porque sylo me quiso decir el visitador que contenнa una sentencia de Tбcito, con la que doy fin poniendo el dedo en la boca, la pluma en el tin¬ tero y el tintero en un rincyn de mi cuarto, hasta que se ofrezca otro viaje, si antes no doy б mis lectores el ъltimo vale.