Panasonic — El lazarillo de ciegos caminantes desde Buenos Aires hasta ...

PROLOGO 13 La segunda es la celeridad de el viaje, y la tercera, que es la mбs principal para los comerciantes pegujaleros, es la de poder hacer sus ventitas al trбnsito. Por ejemplo, en el valle de Jauja puede vender algunos efectos, en Atunjauja, la Concepciyn y Guancayo, б cuyas tres poblaciones con¬ curren los secores curas, que no son los mбs despreciables marchantes, de la una y otra banda del rнo.

Si alguno qui¬ siere pasar desde Atunjauja б Tarma, lo harб con arriero у particular de uno de los dos pueblos, у componerse con el maestro de postas, dбndole alguna cosa mбs, en que ase¬ guro no se perderб nada, porque en Tarma, con el motivo de la tropa, hay muchos chanverнes, que aunque tienen facilidad de proveerse de Lima, de cintas, clarines y encajes, no rehъ¬ san pagar б mбs alto precio lo que ven con sus ojos, por lo que soy de dictamen que todas estas cosas menudas se con¬ duzcan en petacas de dos tapas, para que caminen ajusta¬ dos los efectos, y en caso de que la venta sea algo crecida, se pueden deshacer dos у tres fardos de bretacas angostas y cambrais, que se acomodan con facilidad y se van ahorran¬ do fletes.

El que pasare de Atunjauja б Tarma solicitarб que le conduzcan hasta la Concepciyn y de este pueblo hasta Guancayo, aunque pague la posta como si fuera б Guayucachi. Aunque Guancavelica estб regularmente abastecida de efectos, no dejan de escasear algunas menudencias, que en todos estos parajes se venden con mucha mбs estimaciyn que en las grandes poblaciones. Tambiйn se vende algo en Guanta, desde donde se pasarб brevemente б Guamanga, б donde compran algunas cosas los secores canynigos y curas, para su uso y el de su familia. Los comerciantes vecinos sylo compran б plazos, y regularmente quieren pagar, у б lo me¬ nos lo proponen, en petaquillas de costura aprensadas y do-