Panasonic — El lazarillo de ciegos caminantes desde Buenos Aires hasta ...

10 EL LAZARILLO DE CIEGOS CAMINANTES mente suple esta necesidad, sino que da un gusto mбs deli¬ cioso y se aprovechan los trocillos que no se derritieron. La pimienta, el ajн molido, los tomates, cebollas y ajos y un par de libras de arroz, provisiyn de cuatro у cinco dнas, cabe todo en una regular servilleta, y algunos limones y naranjas suplen la falta de vinagre, que en la mayor parte de los parajes no se encuentra, у es tan amargo que echa б perder los guisados.

Con esta providencia y una polla con dos trozos de carne sancochada, se hacen dos guisados en menos de una hora para cuatro personas, б que tambiйn se pueden agregar algunos huevos, que rara vez faltan en los tambos y se en¬ cuentran con abundancia en los pueblos. El visitador estб muy mal con los fiambres, y principalmente con los que toda la juventud apetece, de jamyn y salchichones, porque excitan mucho la sed y provocan б beber б cada instante, de que resultan empachos y de йstos las tercianas, y con particula¬ ridad en tierras calientes.

En el dilatado viaje de Buenos Ai¬ res б Lima, tomy tales providencias y precauciones, que apenas no tengo presente haber comido fiambres tres veces, pero es verdad que no hacнamos jornadas arriba de ocho le¬ guas: б las diez del dнa ya habнamos caminado de cinco б seis; un criado se ocupaba solamente de preparar la comida, y todos nosotros, con el mismo visitador, asegurбbamos nues¬ tras bestias y buscбbamos pasto y agua, y con esta precau¬ ciyn y cuatro horas de descanso, llegaban las muнas б la posada con brнos. Las cargas salнan una hora despuйs y pa¬ saban los indios guнas б tiempo de recoger los sobrantes.

Otro criado, con uno de nosotros, salнa por los ranchos б buscar nuevo bastimento de carne fresca y huevos para la cena, que se hacнa con mбs lentitud y se sancochaban las carnes para la comida de el dнa siguiente.